
La cantidad de comercio llevada a cabo electrónicamente ha crecido de manera extraordinaria debido a Internet. Una gran variedad de comercio se realiza de esta manera, estimulando la creación y utilización de innovaciones como la transferencia de fondos electrónica, la administración de cadenas de suministro, el marketing en Internet, el procesamiento de transacciones en línea (OLTP), el intercambio electrónico de datos (EDI), los sistemas de administración del inventario y los sistemas automatizados de recolección de datos.
La mayor parte del comercio electrónico consiste en la compra y venta de productos o servicios entre personas y empresas, sin embargo un porcentaje considerable del comercio electrónico consiste en la adquisición de artículos virtuales (software y derivados en su mayoría), tales como el acceso a contenido "premium" de un sitio web.
En 2017, dos mil millones de personas realizaron una transacción de comercio electrónico móvil.
Las redes sociales se han convertido en una fuente informativa y de negocios de alto impacto, por ejemplo Facebook, en donde las personas pueden conectarse directamente con otros miembros de la red social para establecer las actividades comerciales de cliente a cliente (C2C), ofreciendo muchas funcionalidades para el contenido generado por el usuario. Los usuarios (en este caso vendedores) pueden publicar anuncios ilimitados de sus productos en diferentes secciones de Facebook como muros, páginas y grupos, donde pueden ver miles de personas de las cuales resulta un número de usuarios interesados (en este caso compradores), quienes pueden ponerse en contacto con los vendedores directamente para iniciar el proceso de compra, estableciendo un método de pago y entrega.
Ya que Facebook es una red social gratuita y de fácil acceso, se ha convertido en un fundador de realizaciones comerciales popular para las personas que desean intercambiar bienes o servicios, es decir, es un tipo especial de comercio electrónico C2C, sin embargo, es de alto riesgo ya que nadie le garantiza (por el hecho de ser usuarios desconocidos) a un comprador inconforme que le devuelvan su dinero, en caso por ejemplo, de que una transacción salga mal, porque los compradores no pueden evaluar con precisión la credibilidad y reputación de un vendedor como lo hacen con el comercio electrónico B2C, por lo que sus procesos de compra son inciertos.
Prueba irrefutable de que la información manejada en este tipo de comercio electrónico es peligrosa, resulta el 18 de Marzo del 2018, con el escándalo de Cambridge Analytica, compañía que obtuvo la información de usuarios de la red social y luego construyó un programa para manipular la votación de millones de usuarios en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos en 2016 dando como resultado de la investigación, una estruendosa caída de las acciones de Facebook en la bolsa de valores.
Es por esto que la información personal de las personas debe manejarse con mucho cuidado, brindando la mayor seguridad posible para que no corran riesgos ni se sientan inseguros en cuanto a su información que en este caso, va más allá de unos cuantos likes, como lo son las cuentas bancarias, direcciones residenciales, etc.
Comentarios
Publicar un comentario